Orientaciones
«En
este libro, el lector tiene una magnífica oportunidad de oír al poeta,
de emborracharse hasta el éxtasis con unos versos rotundos y bellos a
la vez, nunca superficiales, que, siguiendo la enseñanza de Aristóteles
—“la historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía
suceder”— invitan a transitar por un espacio de dimensiones no aptas
para lo vulgar —cuando la vulgaridad es sinónimo de decadente triunfo
y oropel— y sí abiertas a lo trascendente y al heroico enfrentamiento
directo con la fealdad y el mundo en descomposición y ahíto de
esperanza donde lo que se vislumbra es la oscuridad en lontananza.
Al contrario que Gerardo Diego, cuando dijo: “Voy a romper la pluma.
Ya no la necesito. Lo que mi alma siente yo no lo sé decir”, tengo la
seguridad que aquí está escrito lo que su autor siente y quiere decir,
con justeza y por derecho, sin subterfugios ni rodeos. Cuando el otoño
acecha, lejos de encontrarnos con versos de hojas muertas, se nos
obsequia en este volumen con un ramillete de poemas de primaveral poesía
que compromete, de amor y combate, de vida frente a la moribundez
imperante. Enredado en su inspiración, se intuye por momentos
que Gabriel emerge cual arcabucero victorioso del mismísimo Gonzalo
Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, dispuesto con sus
composiciones literarias a inaugurar de nuevo lo mejor de la gloriosa
España inmortal.
No pierda el tiempo si su pretensión es adentrarse en estas páginas
buscando lo fácil, la autocomplacencia o simplemente alegrarse la
vista, porque se topará con una lectura exigente y arriesgada. Sin
embargo, si se sumerge con los ojos del alma bien abiertos, encontrará
una gran recompensa, nada menos que una propuesta para resurgir de
nuestras cenizas, para gritar hasta desestabilizar el pantanoso entorno
que nos corroe hasta habernos dejado en los huesos que apenas nos
sostienen, para derribar ese muro de ceguera infranqueable que nos
aparta de la verdad y nos roba la grandeza. Mírese después en el
espejo de estas páginas que forman un torrente de ideas y pensamientos
frescos y cristalinos y póngase a caminar hacia el horizonte limpio sin
volver la vista atrás».
[del prólogo de Francisco
Pérez Corrales]

Índice
—
PRÓLOGO
[Francisco Pérez Corrales]
—
HIPOCAMPO
Y GLADIADOR
—
76-11-¿?
—
CATERINA
—
CATERINA
—
SONETO
HERÉTICO
—
QUERER
HUBIERA QUERIDO
—
QUERER
NO HUBIERA QUERIDO
—
TRAERTE
A CUENTO
—
PARA LA
DUSE
—
25 DE
MARZO
—
EUROPA
ZAHAR
—
EL
MUNDO, LA IDEA, EL TIEMPO
—
GENERACIÓN
FRACASADA
—
EL ÚLTIMO
ROMANO
—
ME
HUBIERA DADO IGUAL
—
POMPAS
—
ESAS LÍNEAS
PARALELAS
—
UNA SIN
LA MEDIA LUNA
—
MI NO
ENTENDER
—
POEMA
CON NULO MENSAJE
—
RECLUIDAS
EN GRIS
—
MEGALI
IDEA
—
UNA O
DOS MENTIRAS
—
ELLOS LO
SON, NOSOTROS LO FUIMOS
—
AL CALOR
DE UN ALMA PAGANA
—
FLECHAS
CRUZADAS, FIELES DE AMOR
—
RECORDAR
SIEMPRE SER AUDACES
—
HALCONES
EN EL ÁTICO
—
CHIMENEAS
MOJADAS
—
TEATRO
DE LA VANIDAD
—
HAY ALGO
AHÍ
—
SOBRE
LAS CALLES
—
ELEGÍAN
ELEGIR
—
HECHOS
DE NOCHES
—
GRATAS
PALABRAS
—
LUNA
NEGRA
—
epílogo
[juan
María Álvarez Fernández]
