Orientaciones
«Para el futuro Duce, el fascismo no es ni más ni menos que
el “socialismo que ha descubierto la emoción de la Patria”.
Clave para esa evolución y para los inminentes cambios que iban a
producirse en los años venideros en la vida política italiana es la
entrada de su país en la Gran Guerra.
Mussolini, al igual que la mayoría de sus compañeros socialistas, era un
decidido neutralista. La evolución hacia posiciones intervencionistas es
una de las fracturas que provocarán su ruidosa salida del partido.
Como bien dijo el propio Mussolini esta ruptura no sólo afectaba a los
socialistas italianos sino que era una cuestión que dividía a los de toda
Europa. Así, frente al neutralismo de los italianos, los socialistas
alemanes y austriacos se aprestaron a atizar el ardor guerrero mientras
que sus camaradas franceses y belgas apoyaron decididamente a sus
gobiernos para defender a sus países de los invasores alemanes.
La ruptura con el Partido Socialista hizo que Mussolini abandonara la
dirección de Avanti! y pasara a publicar Il Popolo d’Italia donde,
con la precisión y brillantez periodística de siempre, lanzó una virulenta
campaña en la que llamaba a la intervención al lado de los aliados.
Mussolini concibe esta contienda como una guerra imperialista e injusta y
cree, firmemente, que hay que declarar traidor a cualquier socialista que
se oponga al esfuerzo bélico liberador. Es en ese sentido en el que
orienta sus esfuerzos de agitador belicista.
En mayo de 1915 el gobierno italiano llama a la movilización general al
tiempo que declara la guerra a Austria, Alemania, Turquía y Bulgaria.
Mussolini escribirá en Il Popolo d’Italia: “Desde hoy, sólo hay
italianos… Todos los italianos estamos unidos en un bloque de acero… El
general Cadorna ha desenvainado la espada y avanzaremos sobre Viena. ¡Viva
Italia!”
Mussolini se presenta voluntario para ir al frente, aunque en un principio
fue rechazado precisamente porque el Ejército italiano tenía demasiados
efectivos. Sin embargo, su alistamiento no se hizo esperar, pues fue
llamado a filas el 31 de agosto de 1915, siendo destinado al 11º
Regimiento de Bersaglieri. Su llegada al frente de batalla se
produjo diecisiete días después.»
[del prólogo de J.A. Llopart]

Índice
—
Párrafos previos del editor [J.A. Llopart]
—
A quién...
—
Primera parte. Septiembre-Noviembre 1915
—
En la trinchera con los soldados italianos
—
Entre el Monte Nero, el Vrsig y el Jaworcek
—
Cómo se vive y cómo se muere en la línea de
fuego
—
Guerra en las montañas entre nieve y fango
—
Nuestras tropas avanzan sobre Riva y pasan
de Monfalcone
—
El invierno en las trincheras en la alta
montaña
—
Segunda parte. Febrero-Mayo 1916
—
Desde la falda del Jaworcek hasta las
cumbres del Rombon
—
Un mes en las montañas de la Carnia
—
Tercera parte. Noviembre 1916-Febrero
1917
—
Más allá del Lago Doberdó
—
Diciembre en la trinchera
—
Navidad
—
Saludo, en marcha, al nuevo año 1917
—
¡Herido!
—
Apéndices al ‘Diario de guerra’
—
En la cabecera de la cama de Benito
Mussolini
—
La visita del Rey a Benito Mussolini, herido
